su salida no era instantánea
seguía sus paso de adelante hacia atrás
como si repetir la historia pudiera
No llegaba el punto
deshecho estaba
el agua cubrió sus lagrimas
mas tarde lo vieron llegar, el saco roto los pies cansados
Nadie comprendía su falsa felicidad
solo aquella mujer morena que de tanto hablar supuso su llegar
al costado los despachantes de azul marino dejaron de gritar
Auxilio auxilio
Nadie soporto la verdad
él no había nacido, su nombre le fue dado a otro
Cruz llamo la mujer morena
Y el altar quedo